miércoles, 9 de julio de 2014


Creo que si una persona sabe todo de ti, de repente te vuelves cobarde. Alguien que sabe tus miedos y tus experiencias no va a dejarte salir corriendo porque te ganará en todas las carreras.  Podrá aprovechar todos los pasos en falso que des y eso me aterroriza.
Me asusta el hecho de que alguien me conozca bien o incluso que tenga la intención de ello, me enerva que terminen mis frases, me lean la mente o sepan siempre lo que, en el fondo, quiero decir sin decirlo. Evito los choques de miradas, los traspiés y las noches despierta.
Por eso me guardo para mi, lo mejor y lo peor de yo misma, para que solo sea yo la persona que pueda disfrutarlo o quizá la única que tenga que aguantarlo.